lunes, 21 de noviembre de 2016

Potato hace LOBBY judicial

Resultado de imagen para Casanello, Rafecas, Vera

Casanello, Rafecas, Vera y una reunión secreta para organizar el "laudatismo judicial"

Internas en la Justicia . Asado en Moreno con fiscales y secretarios judiciales, la mayoría cercanos al kirchnerismo. Agenda antimafia y un encuentro bendecido por el Papa.

Foto: Rolando Stracuzzi


La cita era secreta: lejos de las corbatas y expedientes, un racimo de jueces, secretarios judiciales y fiscales federales montaron en sus autos -algunos oficiales- para tomar el Acceso Oeste hasta una austera quinta en la calle Graham Bell al 2800, en Moreno. Allí los esperaban el legislador porteño Gustavo Vera y sus colaboraciones más cercanos. También unos oportunos y humeantes chorizos. Fue el domingo 6 de noviembre, hace dos semanas. ¿El motivo de la reunión? Según afirma Vera, "avanzar con el laudatismo judicial". El diputado se refiere a la encíclica papal "ecológica" Laudato Si, alrededor de la cual también se armó una informal red de políticos exégetas.

La versión oficial dice que el asado buscó abrir un espacio tranquilo y lejos del vértigo de los tribunales de Comodoro Py para poder conversar y organizar un encuentro de jueces y secretarios de juzgados federales -sobre todo orientado a ellos- que se realizará el próximo 16 de diciembre en la Legislatura porteña, con la asistencia de monseñor Marcelo Sánchez Sorondo, titular de la Academia Pontificia de las Ciencias Sociales y hombre de máxima confianza del Papa Francisco.

La agenda de esa jornada transitará los hits que obsesionan a Vera desde su tarea en la cooperativa La Alameda: cómo efectivizar en forma práctica la cesión de maquinarias y bienes incautados a talleres de costura clandestinos y organizaciones narcotraficantes para su reutilización social, o cómo mejorar la respuesta judicial y estatal ante los desafíos del crimen organizado. Aunque el ministro de Justicia Germán Garavano no podría ir a la reunión, prometió un enviado de primera línea, tal como confirmó Clarín en en esa cartera.

Uniendo una subterránea línea de puntos, el asado secreto de Moreno y la jornada de diciembre en la Legislatura en verdad buscan continuar con el espíritu del encuentro de jueces contra el crimen organizado al que Casanello y otros magistrados asistieron en el Vaticano en junio, o al que mañana mismo tendrá a Daniel Rafecas, María Servini y Sergio Torres sentados frente al Papa en Roma.

Hasta ahí todo virtuoso, y perfumado por el sacro incienso vaticano. Pero la política y las urgencias de muchos jueces obligan a atravesar el espejo para mirar la otra cara de Jano. Y entonces veremos, por ejemplo, que entre los asistentes al retiro gastronómico de Moreno hubo una mayoría de magistrados con indisimulables simpatías kirchneristas, a quienes la caída de Cristina y su posterior desfile judicial dejó a la intemperie y bajo una intensa lluvia de recriminaciones sociales por su timidez para el coraje a la hora de acelerar con algunas causas contra la ex Presidenta y sus funcionarios, que ante el primer empujón causarían una avalancha. Su Santidad, que todo lo comprende y perdona, podría brindar ese sostén.

Junto con Vera, los principales organizadores del asado secreto fueron los jueces Casanello y Rafecas, cuyo vínculo está más estrecho que nunca. Ahora mismo, Rafecas dejó su juzgado a cargo de su colega antes de partir hacia el Vaticano. Casanello llegó a la quinta a bordo del Toyota Corolla de su secretario Sebastián "Laucha" Bringas, el puntero de La Cámpora en su juzgado, que estuvo a cargo de la causa de "La ruta del dinero K" durante los tres primeros años de existencia catatónica del expediente. En el Renault Fluence que le proveyó la Corte, Rafecas llevó a su secretario Adrián "Negro" Rivero.

Según supo Clarín de parte de uno de los comensales, en el encuentro se habló bastante del espía Antonio "Jaime" Stiuso, a quien casi todos los presentes señalan como cerebro de sus desgracias. Y puede que algo de razón tengan. Aunque más difícil será para algunos escudarse en Stiuso para explicar tanta camaradería -¿promiscuidad?- entre funcionarios judiciales que en algunos casos deben investigarse entre sí: Rafecas y la fiscal Ochoa tienen la causa contra el camarista de Casación Juan Carlos Gemignani por la detención de una secretaria de ese tribunal. No es todo: a ellos dos también les toca esclarecer supuestos aprietes denunciados por Lázaro Báez. ¿Por parte de quién? Del juez Sebastián Casanello.

Claudio Savoia    

Resultado de imagen para Casanello, Rafecas, Vera

Resultado de imagen para Casanello, Rafecas, Vera

Resultado de imagen para potato francisco



@nib@l  2016

No hay comentarios:

Publicar un comentario