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martes, 30 de octubre de 2018

Se me olvida todo -- Adolfo Pérez Agusti





Se me olvida todo 






Resulta desconcertante, en ocasiones deprimente y con frecuencia irritante, intentar recordar un dato que no llega al presente; pero cuando ese problema es frecuente puede llegar a ser grave. Si tenemos dificultad en saber, justo en ese momento, cuál es nuestro destino, es posible que el pánico nos invada y terminemos aturdidos tratando de buscar en el fondo de nuestro cerebro la información que hace poco allí estaba. Con el tiempo ese trastorno nos hará perder amigos, tendremos dificultad para efectuar nuestro trabajo, y hasta la familia dejará de delegar en nosotros responsabilidades esenciales. Sin embargo y salvo patologías cerebrales muy concretas que luego veremos, siempre existe la posibilidad de recuperar todo dato que antes haya sido guardado. Nuestra mente, nuestra memoria celular con su ADN, y ese elemento casi desconocido al que llamamos inconsciente, nada borra y todo lo guarda. El problema es que no siempre podemos rescatar los datos a voluntad. Parece como si existiera un cajón del cual hemos perdido la llave que, con frecuencia e inesperadamente, aparece ante nuestros ojos, justo donde debería estar.
Dicen que los sabios lo son por su inteligencia, pero no hay ninguna inteligencia humana que sea “superior” a la otra, y el secreto es bien sencillo: introducir selectivamente en nuestra mente solamente los datos que nos son necesarios, no más. Si memorizamos continuamente información superflua, estúpida e innecesaria, el almacén de los recuerdos se saturará con prontitud y cuando queramos rescatar un dato no habrá manera de lograrlo, como ocurre con un disco duro fragmentado y lleno de multitud de pequeños archivos sin utilidad alguna. 
El consejo es simple: no guarde en su memoria malos recuerdos, ni rencores, envidias u odios, eso distorsiona la comunicación neuronal, pues no hay nada peor que una mente ofuscada para impedir encontrar el camino y la solución correcta. Almacene solamente lo que le sea útil para ser feliz, amar y ser útil a los demás. Parece muy moralista, pero es así. Un almacén enorme es adecuado si nos sirve frecuentemente para guardar y recoger, pero desproporcionado cuando acumulamos basura hasta llegar a padecer el síndrome de Diógenes.
En este libro se estudian los diversos problemas que dan origen a la pérdida de la memoria y las múltiples soluciones que aporta la medicina natural.





A causa de innumerables presiones, demandas y/o amenazas de inquisidores digitales (grupos editoriales y sus representantes legales), desde el 13-05-17, me veo obligado a dejar de compartir toda clase de archivos que incluyan e-libros . 


Si algún autor o dueño de derechos, se siente perjudicado por este paupérrimo blog, por favor avísenme y prometo desincorporar sus datos en forma inmediata... GRACIAS.



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